Ideas, Herramientas e Informaciones para Construir las Organizaciones del Futuro

NEWSLETTER EJECUTIVO • VOL. 5, NO. 3 • MARZO 2006

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Autoevaluemos Nuestra Formalidad

Realmente éste no era al artículo que iba a publicar en esta edición. Pero dos minutos antes de entregar el otro a nuestro diseñador recibí una breve carta de una alta ejecutiva de marketing de una empresa procesadora de transacciones por tarjetas de crédito. Se trataba de una carta de tres líneas en la que agradecía a nuestra empresa el detalle de haberle enviado una tarjeta de felicitación en su cumpleaños. Más que la carta per se, para mi fue realmente una sorpresa darme cuenta de que este sencillo gesto protocolar había captado mi atención. Analizando un poco, mi “autorespuesta” fue muy sencilla: De 1,500 tarjetas que enviamos al año ésta había sido la única carta de este tipo que hemos recibido.

¿Llamamos o enviamos siempre una nota para dar las gracias luego de recibir un presente de alguien? ¿Nos excusamos siempre por no poder asistir a un evento al que nos han invitado? ¿Confirmamos siempre nuestra asistencia a un evento cuya tarjeta dice RSVP? ¿Enviamos siempre una nota deseando suerte a un colega o amigo que ha sido promovido de posición o ha cambiado de trabajo? ¿Respondemos siempre todos los emails (aunque sea una semana después) de quienes nos han escrito directamente a nosotros? ¿Devolvemos siempre las llamadas a todo el que se ha querido comunicar con nosotros (aunque sea para darle una negativa)? ¿Anotamos religiosamente en nuestra Palm o nuestro Outlook los cumpleaños de todos nuestros clientes, compañeros de trabajo y proveedores importantes? ¿Damos siempre una respuesta (positiva o negativa) a todas las propuestas o cotizaciones que solicitamos? ¿Llamamos siempre a todas las personas que entrevistamos para un puesto de trabajo aunque sea para decirle que no fue contratada? Estoy seguro que si somos sinceros con nosotros mismos la respuesta, en mayor o menor proporción, será un contundente NO.

Alguien al leer esto podría verse tentado a argumentar: “Es que si me dedico a cumplir con todo esto religiosamente, no tendría tiempo para trabajar”. Mi respuesta radical es que con un poco de organización, disciplina y voluntad todo se puede. Basta citar dos ejemplos: Conozco a un empresario cuya asistente tiene un “template” de carta excusando su inasistencia a los eventos a los que él no puede asistir, el cual ella llena automáticamente en función de su agenda. De igual forma conozco a otro alto ejecutivo que va a la oficina dos veces a la semana una hora antes de su horario regular, sólo para responder todos sus emails pendientes.

Razones, excusas y autojustificaciones para no cumplir con lo arriba expuesto siempre tendremos y nuestra gran suerte es que de hecho, salvo raras excepciones, nadie nos lo reprochará. Simplemente es algo que o asumimos por convicción o no. Lo que no podemos olvidar es que al igual que en el caso de los atletas de alta competición, quienes entrenan fuertemente para bajar décimas de segundo, a estas alturas son los pequeños detalles y matices los que hacen la diferencia entre un ejecutivo promedio y un ejecutivo de clase mundial.





Ney Ml. Díaz


7 Ideas para Lograr la Lealtad de sus Clientes

¿Cuál es la fórmula adecuada para convertir un cliente ocasional en uno leal de por vida? Si bien no existe una respuesta única para esta pregunta nos permitimos presentarles siete ideas que pueden ayudarle en este objetivo:

1. Primero está su cliente, no sus cuentas:
Un elemento que contribuye a preservar la lealtad del cliente es prestar más atención a las necesidades y preferencias de su clientela y menos al crecimiento de sus beneficios.

Por supuesto que las ganancias son cruciales, pero la solvencia a largo plazo normalmente pasa por contar con clientes también a largo plazo. Y para llegar a este punto la empresa tiene que estar pendiente de qué quiere el cliente.

2. No espere a que el cliente se “gane” el estatus de cliente leal:
Un error de muchas empresas consiste en esperar a que el cliente "demuestre" que vale la pena antes de empezar a dar pasos hacia la consolidación de la relación. En lugar de ello, trate a cada cliente desde el principio como si fuese un cliente leal en potencia.

3. Cumpla siempre lo prometido:
Hay demasiadas empresas que hacen todo lo posible por captar clientes, pero luego no se preocupan de si su producto o su servicio es realmente como debería ser.

No olvide que lo primordial es merecerse la lealtad a largo plazo del cliente. Después ya habrá maneras de nutrir la relación.

4. De un paso más allá:
Una manera de ganarse la fidelidad de un cliente será siempre exceder sus expectativas. Defina una referencia o estándar de lo que considera como un producto / servicio bueno y diseñe constantemente detalles y acciones “sorpresa” que siempre mantengan a los clientes deleitados. Si le es posible documente estos detalles para evitar duplicidades y que estos detalles no sólo pierdan efecto sino que se conviertan en un derecho adquirido.

5. Seleccione bien a sus clientes fieles:
Afirmar que hay gente que es mejor no tener como cliente toda la vida, a algunos puede parecerle imposible. Pero la verdad es que hay clientes que pueden traer más problemas que satisfacciones. Estudie las razones por las que está contento con usted su cliente; si conlleva demasiado gasto, o demasiado trabajo, probablemente sea mejor desviarlo a otra empresa. Controle los costos que le supone ofrecer el servicio que provee.

6. Establezca y sostenga una relación duradera con sus colaboradores:
Trate a sus empleados como trataría a un cliente leal. Una actitud de este tipo no sólo anima al personal a poner de su parte por lograr la lealtad del cliente, sino que es simplemente una manera de ir construyendo de forma continua un ambiente de cooperación y de buen trabajo.

7. Dé facilidades a los clientes para mantenerse vinculado a usted:
Ofrecer un gran servicio o unos buenos productos es estupendo, pero siempre es positivo ofrecer al cliente alicientes extra para ganarse su fidelidad a largo plazo. Procure buscar ideas como descuentos por renovación, bonos por repetición, premios por referimiento.

 MANAGEMENT UPDATE® no es una publicación comercial, sino una contribución al sector empresarial. Los juicios y conceptos emitidos en esta publicación son responsabilidad de las fuentes y por ende no comprometen a Intras o a las empresas auspiciantes de ésta publicación.